Alan y Bush

Alan y BushOleado y sacramentado. Luego de un proceso de negociación que duró más de tres años, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, promulgó ayer la Ley de Implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con el Perú, cuya expectativa se basó en que el acuerdo impulse los lazos comerciales entre ambos países, y abra de esta manera una nueva etapa comercial entre ambos países.

Alan y BushOleado y sacramentado. Luego de un proceso de negociación que duró más de tres años, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, promulgó ayer la Ley de Implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con el Perú, cuya expectativa se basó en que el acuerdo impulse los lazos comerciales entre ambos países, y abra de esta manera una nueva etapa comercial entre ambos países.

La ceremonia que dio paso a la firma del TLC, se realizó a las 13:55 horas en el edificio Eisenhower, contiguo a la Casa Blanca en Washington, a la que acudió el presidente de la República, Alan García Pérez, además de funcionarios de ambos países.

La implementación del tratado de libre comercio (TLC) con EE.UU. implicará la ardua tarea de establecer cambios en la normativa local, supranacional e internacional. De lo señalado, el hueso más duro de roer serán los compromisos del TLC que se contraponen a la normativa de la Comunidad Andina de Naciones (CAN): el ámbito supranacional.

Por el momento, el Gobierno prefiere no tocar el tema. La CAN ha sufrido en los últimos meses varios golpes: la salida de Venezuela y las dificultades para iniciar una negociación con la Unión Europea, debido a las demandas iniciales de Bolivia de no negociar ciertos capítulos.

Según el ex viceministro de Comercio Exterior Luis Alonso García, lo que viene es conversar con los miembros de la comunidad andina para ver una solución a los compromisos que asumió el Perú, sobre todo en lo relacionado con la propiedad intelectual.

Así las decisiones 345 (régimen común de protección a los derechos para la obtención de variedades vegetales), 486 (régimen común en propiedad industrial) y 391 (régimen común de acceso a los recursos genéticos) tendrán que ser revisadas por los miembros andinos, a pedido del Perú.

Los cambios tienen que ver con el hecho de que firmaremos el Tratado de Derecho de Marca y el Convenio de la Unión para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV) de 1991. Hay otros temas puntuales como la compensación por demora en la patente para productos no farmacéuticos, así como otros trámites más rigurosos para marcas e indicaciones geográficas, etcétera.

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