Soy mujer, líder y tengo experiencia, ¿tengo posibilidad de ser jefe?

Por: Mónica Cáceda (@monicaceda)

Es la pregunta que leo en los diarios,  que escucho en la radio y veo en la televisión.  También hay sendos de artículos en la web que analizan el tema, buscando una solución a este grave problema social y cultural que arrastra el Perú desde hace varios años. ¿Hay avances a la vista? sí. Pero no lo suficiente, según el informe Perú: Brecha de Género 2015 del INEI.

“Es un hecho innegable que la participación de las mujeres en el mercado laboral ha experimentado un acelerado crecimiento (…). Sin embargo, la capacidad de respuesta del mercado laboral no ha evolucionado a la par con esta demanda como lo demuestran las tasas de desempleo femenino, que superan a las masculinas, lo que limita y desincentiva la inserción laboral de las mujeres”.

No es un panorama alentador si a esto le sumamos que “las mujeres ganan un promedio 29.7% menos que los hombres por el mismo trabajo”, de acuerdo al estudio elaborado por Calandria y Flora Tristán llamado Una mirada a las brechas de género en el Perú. ¿Qué podemos hacer nosotros? ¿Qué podemos hacer para que esta generación no repita la misma historia una y otra vez?

La educación, la ética, la perseverancia, la seguridad y la sensibilidad son “las herramientas” que me permitieron voltear  esta realidad al ejercer el cargo de Editora General en el periodismo digital; y de compartir mi experiencia en las aulas universitarias como docente para que mis alumnos no dejen de soñar. ¿Y por qué?

1.- La educación.-  Nunca se deja de aprender. No importa la edad que tengas. Muestra interés por nuevos conocimientos y ponte el reto de cómo aplicarlo en tu carrera profesional. Deja que tu trabajo hable por ti. No pongas como excusa que no hay dinero o no tengo tiempo, todo depende de uno, nadie lo hará por ti.

2.- La ética.-  Descarta que las empresas no valoran un trabajador con principios sólidos. Siempre estamos siendo evaluados no solo en la parte profesional, sino personal. Cómo te desenvuelves en situaciones críticas, qué ideas propones o cómo son tus relaciones interpersonales. Acuérdate que nosotros somos embajadores de la educación que recibimos en casa.

3.- La perseverancia.- No te rindas. En el trabajo tendrás aciertos y desaciertos. A veces podremos pecar de impacientes por ocupar un alto cargo. No olvides que todo llega a su debido momento, pero no quiere decir que lo esperes sentado. La pregunta es: ¿qué estás haciendo para que ocurra lo que deseas?

4.- La seguridad.- Nadie es mejor que nadie. Tú eres único y muéstrate tal como eres. No te preocupes por lo que piensan o digan los demás sobre ti. Mientras hagas lo correcto sin dañar a nadie, sigue adelante, esfuérzate y mejora cada día.

5.- Sensibilidad.- El sentido del otro.  Hay que ser agradecidos siempre. Vivimos en una sociedad y nos relaciones todos días con personas. Por lo tanto, no podemos ser indiferentes y ver que no existen. Si está en tus manos ayudar a los demás, ¿por qué no hacerlo?