Parece ser un poblado condenado a quedarse ciego y es que en la localidad de , a sólo cuatro horas de , sus residentes se están quedando ciegos.

Según un reportaje de Univisión, 50 de 400 padecen de retinitis pigmentosa, una que se transmite de generación en generación.

Hugo Palomares y sus tres hermanos sufren de dicha que de a pocos les quita la visión. Primero ven como si estuvieran dentro de un tunel y la vista luego se les nubla.

La llegó a , en Huaura – , hace 110 años a través de una pobladora que luego la transmitió a diversas generaciones.

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