Las empresas enfrentan un nuevo escenario para atraer y retener a los mejores profesionales. Aunque el salario sigue siendo un factor importante, cada vez pesa menos como único criterio de decisión. Hoy, los trabajadores también valoran la flexibilidad laboral, el bienestar, el ambiente de trabajo y la experiencia que ofrece una organización durante su jornada.
En Perú, este cambio coincide con el reajuste de los modelos de trabajo presencial e híbrido. El estudio «IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral», elaborado por WeWork y Michael Page, muestra que el 48% de los trabajadores ya trabaja completamente de forma presencial, frente al 16% registrado en 2023. Sin embargo, el 54% continúa prefiriendo un esquema híbrido, lo que evidencia que la flexibilidad sigue siendo una prioridad para buena parte del talento.
La oficina necesita ofrecer un valor que justifique la presencialidad
El retorno a la oficina dejó de depender únicamente de un calendario de asistencia. Para muchos profesionales, especialmente en ciudades como Lima, donde los tiempos de desplazamiento pueden ser prolongados, asistir a un espacio físico debe aportar beneficios concretos.
Las actividades colaborativas, la mentoría, la integración con los equipos, la resolución de proyectos complejos y los espacios diseñados para fomentar la innovación son algunas de las razones que hoy justifican la presencialidad.
Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica, explica que los trabajadores buscan un propósito claro para desplazarse. Si una persona solo acude a la oficina para realizar tareas que podría desarrollar desde casa, el tiempo invertido en traslados y la pérdida de flexibilidad terminan afectando su experiencia laboral.
En este contexto, la oficina deja de ser únicamente un lugar para cumplir un horario y pasa a convertirse en un espacio para fortalecer la cultura organizacional, facilitar el aprendizaje entre equipos y generar vínculos que resultan más difíciles de construir de manera remota.
La flexibilidad laboral se consolida como un factor de retención
El estudio también evidencia que la flexibilidad ya no es percibida como un beneficio adicional, sino como una condición esperada por muchos profesionales.
Según la investigación, el 31% de los trabajadores afirma que no aceptaría una oferta laboral que no contemple opciones de trabajo remoto. Este dato refleja cómo las empresas deben replantear sus estrategias de atracción y fidelización del talento, incorporando esquemas que respondan a las nuevas expectativas de los colaboradores.
La experiencia del empleado comienza a ocupar un lugar tan relevante como la compensación económica, especialmente en organizaciones que buscan diferenciarse en un mercado laboral altamente competitivo.
Las grandes empresas también transforman el uso de sus oficinas
La evolución de los espacios de trabajo también se observa entre las grandes corporaciones. El reporte «The Global Fortune 500 Flex Space Report Q3 2026» de WeWork señala que dos de cada tres empresas del listado Global Fortune 500 que utilizan su red mantuvieron o ampliaron sus espacios flexibles entre mayo de 2025 y mayo de 2026.
En América Latina, la tendencia es aún más marcada, ya que el 76% de estas organizaciones incrementó o conservó su presencia en oficinas flexibles.
Lejos de eliminar la oficina tradicional, las compañías están redefiniendo su función. El informe indica además que el 92% de las grandes empresas continúa utilizando oficinas dedicadas, complementándolas con espacios flexibles para colaboradores móviles y equipos híbridos.
Las nuevas generaciones buscan experiencias laborales más significativas
Las expectativas sobre la presencialidad también cambian según la etapa profesional. Mientras los colaboradores con mayor experiencia suelen valorar la oficina como un espacio para ejercer liderazgo, compartir conocimientos y fortalecer la mentoría, las generaciones más jóvenes esperan que acudir presencialmente aporte experiencias de aprendizaje, colaboración y desarrollo profesional.
Para Claudio Hidalgo, las organizaciones deben comenzar a gestionar la experiencia del empleado con el mismo nivel de atención que durante años dedicaron a la experiencia del cliente. Las empresas que logren crear entornos laborales flexibles, significativos y alineados con las expectativas de sus equipos estarán mejor posicionadas para atraer y conservar talento en los próximos años.
La oficina mantiene un papel relevante dentro del mundo laboral, pero su éxito dependerá cada vez más de la capacidad de ofrecer una experiencia que aporte valor, fortalezca la cultura organizacional y responda a las nuevas formas de trabajar.
