El fútbol le dio una nueva oportunidad a Fernando Muslera. El arquero uruguayo se convirtió en el gran protagonista de la clasificación de Estudiantes de La Plata a la final de la Copa Libertadores 2026, tras una actuación decisiva frente a Flamengo en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.

El guardameta atajó tres penales en la definición y fue determinante para que el conjunto argentino consiguiera su pase a la última instancia del torneo continental.

El encuentro de vuelta de las semifinales terminó sin goles durante los 90 minutos reglamentarios, al igual que el partido de ida disputado en La Plata.

La clasificación tuvo que definirse desde los doce pasos, donde Estudiantes se impuso por 3-2 ante el conjunto brasileño. En esa instancia, Muslera detuvo los remates de Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique.

El fútbol da revancha

Tras el partido, el portero fue elegido como la figura del encuentro y no pudo contener la emoción al recordar el camino que lo llevó a vivir esta noche.

“El fútbol, en definitiva, da revancha”, expresó en declaraciones al canal ESPN, en una frase que resumió el significado de su actuación.

La clasificación tiene un valor especial para el arquero de 40 años, quien había recibido críticas por su desempeño con la selección uruguaya durante el Mundial de 2026. Muslera fue señalado tras cometer errores en los encuentros frente a Cabo Verde y España, resultados que marcaron la eliminación de Uruguay en la primera fase de la competición.

Sin embargo, en el Maracaná, el experimentado guardameta respondió con una actuación decisiva. Además de sus intervenciones durante el partido, mostró seguridad en la tanda de penales y contribuyó directamente a que Estudiantes eliminara al Flamengo, vigente campeón del torneo.

Después de conseguir la clasificación, Muslera agradeció a Dios, a sus compañeros, a su familia y a sus amigos por acompañarlo en este momento. También destacó la actitud del equipo argentino durante el encuentro, al señalar que debían afrontar el compromiso con garra, concentración y determinación para superar a un rival de jerarquía.

Ahora, Estudiantes de La Plata se prepara para disputar la final de la Copa Libertadores frente a Palmeiras. El encuentro está programado para el 28 de noviembre en el estadio Centenario de Montevideo, Uruguay, un escenario que tiene un significado especial para el arquero, por su vínculo con el país donde nació.

Muslera reconoció que jugar la final en Montevideo será una experiencia especial y manifestó su deseo de conseguir el título para darle una alegría a los hinchas de Estudiantes. También advirtió sobre la dificultad del rival brasileño, al que describió como un equipo de mucha jerarquía, aunque aseguró que tienen posibilidades de ganar.

De esta manera, el arquero uruguayo pasó de las críticas tras el Mundial a convertirse en el héroe de una clasificación histórica para Estudiantes. Con la final en el horizonte, Muslera buscará transformar su actuación en el Maracaná en un nuevo capítulo de su carrera y luchar por levantar el trofeo continental.