La creciente crisis de seguridad ciudadana en el Perú impulsó al Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (CONCYTEC) a presentar el documento “Prioridades en Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) para la Prevención y el Control de la Criminalidad Violenta en el Perú”.
Se trata de una propuesta estratégica orientada a fortalecer la respuesta del Estado frente al avance de delitos como la extorsión, el sicariato y los homicidios violentos.
El informe establece lineamientos técnicos para que la inversión pública en ciencia, tecnología e innovación se convierta en una herramienta efectiva de prevención, investigación y control del crimen organizado, apostando por soluciones basadas en evidencia y articulación institucional.
La criminalidad violenta alcanza niveles críticos en el Perú
El diagnóstico presentado por el CONCYTEC revela un escenario alarmante. Durante 2025, la tasa de homicidios llegó a 10.7 casos por cada 100 mil habitantes, cifra que duplica el promedio mundial.
Además, más del 74 % de estos delitos estaría relacionado con actividades de extorsión y sicariato.
El documento también advierte sobre la caída de la confianza ciudadana en la Policía Nacional del Perú, que descendió a 14.2 %, el nivel más bajo registrado en la última década.
A ello se suma la sobrepoblación penitenciaria del 148 % y la fragmentación de los sistemas de información entre las instituciones del sector justicia.
Frente a este panorama, el CONCYTEC sostiene que el país necesita abandonar las respuestas reactivas y avanzar hacia una política pública basada en innovación, interoperabilidad y análisis estratégico de datos.
Las tres líneas prioritarias de ciencia y tecnología contra el crimen
La propuesta organiza las prioridades de inversión en tres grandes líneas de acción articuladas directamente a las causas de la criminalidad violenta.
Prevención del delito con inteligencia y analítica de riesgos
La primera línea prioriza el desarrollo de sistemas de patrullaje preventivo inteligente, apoyados en analítica de datos y evaluación de riesgos. También contempla plataformas digitales y redes comunitarias de alerta temprana para fortalecer la coordinación entre ciudadanía y autoridades.
El objetivo es anticipar escenarios delictivos y mejorar la capacidad de respuesta preventiva mediante herramientas tecnológicas y modelos predictivos.
Inteligencia policial e interoperabilidad institucional
La segunda línea se enfoca en fortalecer la investigación criminal y la inteligencia policial a través de tecnologías auditables y sistemas interoperables entre la Policía Nacional, el Ministerio Público, el Poder Judicial y el INPE.
Además, se plantea reforzar la inteligencia financiera para combatir economías ilegales, implementar tecnología de seguridad penitenciaria y promover formación especializada asistida por herramientas digitales.
El documento destaca que la coordinación entre instituciones será clave para reducir la impunidad y optimizar las capacidades operativas del Estado.
Investigación social para comprender las dinámicas criminales
La tercera línea impulsa investigaciones en ciencias sociales orientadas a comprender fenómenos como el sicariato, la extorsión, los mercados ilícitos y la captura territorial por organizaciones criminales.
El enfoque busca generar evidencia científica que permita diseñar, implementar y evaluar políticas públicas de seguridad más efectivas y sostenibles.

Concytec apuesta por proyectos evaluables y sostenibles
La propuesta fue elaborada junto al Ministerio del Interior, la Policía Nacional del Perú, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y el Centro Nacional de Estudios Criminológicos y Penitenciarios (CENECP), garantizando viabilidad técnica y operativa.
Desde el CONCYTEC señalaron que la prioridad será impulsar proyectos de ciencia, tecnología e innovación que puedan ser evaluados, escalados y sostenidos en el tiempo, cerrando las brechas de información y coordinación institucional que actualmente favorecen la criminalidad.
Con esta iniciativa, el organismo reafirma su papel como articulador del sistema nacional de CTI y su compromiso de orientar la innovación peruana hacia soluciones concretas para los principales desafíos públicos del país.
