La escalada en Oriente Medio vuelve a ocupar el centro del escenario internacional. El Gobierno de Israel confirmó el lanzamiento de un ataque preventivo contra Irán, una operación que se produce mientras continúan las negociaciones con Estados Unidos sobre el acuerdo nuclear y en un contexto de máxima tensión regional.
Como bajada: El Ministerio de Defensa israelí aseguró que la ofensiva busca “eliminar amenazas” contra el país, mientras se activaron alarmas antimisiles y se declaró el estado de emergencia ante una posible represalia iraní con misiles y drones.
Israel declara el estado de emergencia tras la ofensiva
El ministro de Defensa, Israel Katz, anunció que el Ejército israelí inició una operación militar preventiva con el objetivo de neutralizar riesgos inminentes. “El Estado de Israel ha lanzado un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas al Estado de Israel”, señaló en declaraciones difundidas por medios locales.
Tras el anuncio oficial, el Gobierno activó una alerta de emergencia extrema en todos los teléfonos móviles del país. Además, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) pusieron en funcionamiento las alarmas antimisiles en todo el territorio y recomendaron a la población permanecer cerca de refugios antiaéreos y evitar desplazamientos innecesarios.
La medida incluye la declaración de estado de emergencia nacional, ante la previsión de un posible ataque con misiles y drones iraníes en el corto plazo. Las autoridades consideran inminente una respuesta por parte de Teherán.
Explosiones en Teherán y máxima tensión regional
Medios iraníes informaron de al menos tres explosiones registradas en el centro y norte de Teherán, lo que confirma la magnitud de la operación militar. Aunque no se han detallado oficialmente los objetivos alcanzados, el impacto ha elevado la preocupación internacional.
En ciudades como Jerusalén, residentes reportaron el sobrevuelo de aviones y la activación de sirenas antiaéreas durante la mañana. El recuerdo de la ofensiva israelí de junio de 2025, que derivó en la llamada guerra de los 12 días, vuelve a estar presente en la memoria colectiva del país.
La actual ofensiva se produce tras meses de tensión acumulada y episodios de violencia interna en Irán, así como después de anteriores ataques israelíes en los que también participó Estados Unidos.
Negociaciones nucleares y presión de Estados Unidos
El ataque coincide con un momento especialmente delicado en las negociaciones sobre el acuerdo nuclear iraní. Durante las últimas semanas, Estados Unidos había intensificado sus advertencias sobre una posible acción militar si no se alcanzaban avances concretos.
La ofensiva israelí introduce un nuevo elemento de presión en la mesa diplomática y podría alterar el rumbo de las conversaciones. Analistas consideran que este movimiento refuerza la postura de firmeza frente a Irán, pero también aumenta el riesgo de una confrontación directa a gran escala en la región.
La combinación de operación militar, alertas de seguridad y negociaciones abiertas con Washington configura un escenario volátil, donde cualquier reacción podría desencadenar una nueva fase del conflicto en Oriente Medio.
