Encontrar una beca para estudiar en el extranjero puede convertirse en una tarea agotadora cuando las oportunidades aparecen dispersas entre convocatorias, bases de datos y extensas listas.
Frente a ese problema, el estudiante peruano de ingeniería Raúl Jáuregui Penny desarrolló una plataforma gratuita que transforma la búsqueda tradicional en una experiencia sencilla y familiar para los jóvenes: elegir oportunidades deslizando la pantalla hacia la derecha o hacia la izquierda.
La propuesta ha sido denominada informalmente como el “Tinder de becas” o “Tinder intelectual” debido a que adopta una dinámica similar a la popular aplicación de citas. Sin embargo, en este caso no se buscan parejas, sino becas, programas académicos, voluntariados y fellowships que puedan contribuir al desarrollo educativo y profesional de estudiantes latinoamericanos.
El proyecto tiene como propósito reducir una barrera que Jáuregui considera determinante: la falta de información sobre las oportunidades educativas disponibles. Su apuesta es que los jóvenes puedan identificar alternativas compatibles con sus intereses sin tener que revisar por su cuenta grandes cantidades de convocatorias.
¿Cómo funciona el “Tinder de becas” creado por Raúl Jáuregui?
La plataforma apuesta por un funcionamiento intuitivo. Una vez dentro de la herramienta, el estudiante puede indicar su área de estudio y comenzar a revisar las oportunidades que aparecen en pantalla.
Cada convocatoria puede evaluarse individualmente. Si una beca despierta interés, el usuario desliza hacia la derecha; si no corresponde con lo que está buscando, puede descartarla deslizando hacia la izquierda.
Al terminar este recorrido, el sistema genera un listado con las oportunidades previamente seleccionadas. Así, en lugar de enfrentarse a una extensa base de datos sin saber por dónde comenzar, el estudiante obtiene una selección relacionada con sus propias preferencias.
Este enfoque intenta resolver uno de los problemas que Jáuregui identificó en los métodos tradicionales de búsqueda: el exceso de información puede terminar siendo tan problemático como su ausencia. Una hoja de cálculo con miles de convocatorias, por ejemplo, puede contener oportunidades valiosas, pero también resultar abrumadora para alguien que recién empieza a buscar una beca.
Becas de pregrado, posgrado, voluntariados y oportunidades internacionales
La personalización de la búsqueda de becas es una parte central del proyecto. Los usuarios pueden ajustar sus preferencias según su campo académico, incluyendo áreas como ingeniería informática, tecnología y especialidades relacionadas con el medio ambiente.
La herramienta también permite diferenciar el tipo de oportunidad. De esta manera, un estudiante interesado en iniciar una carrera universitaria puede buscar becas de pregrado, mientras que otro usuario puede concentrarse en posgrados, voluntariados o fellowships.
El destino constituye otro criterio relevante. La plataforma contempla oportunidades disponibles en Perú, pero también programas internacionales en lugares como Europa y Estados Unidos.
Esta combinación de filtros pretende que cada estudiante avance desde una búsqueda general hacia opciones más relacionadas con su perfil. El objetivo no es únicamente mostrar una gran cantidad de convocatorias, sino facilitar que cada persona identifique cuáles podrían resultar pertinentes para sus planes académicos.
Inteligencia artificial y automatización para organizar las oportunidades
Detrás de la experiencia visual existe un componente tecnológico basado en inteligencia artificial, análisis de datos y automatización.
Según explica su creador, la plataforma trabaja sobre una base de datos que él mismo desarrolló y validó. Esta se alimenta mediante procesos automatizados que utilizan información pública disponible en internet para revisar las oportunidades y comprobar su vigencia.
La IA cumple así una función práctica dentro del proyecto: contribuir a organizar la información que posteriormente se presenta a los estudiantes. La interfaz de deslizamiento simplifica el resultado de ese proceso y evita que el usuario tenga que navegar directamente por grandes conjuntos de datos.
La combinación entre tecnología y facilidad de uso responde, además, a los hábitos digitales de una generación acostumbrada a interactuar con aplicaciones mediante decisiones rápidas y elementos visuales.
Una iniciativa que nace de la experiencia personal de su creador
El desarrollo de la plataforma también está relacionado con la historia de Raúl Jáuregui. El joven creció en un asentamiento humano de la zona este de Lima y atravesó condiciones de extrema pobreza durante su infancia.
Esa experiencia influyó en la manera en que entiende el acceso a la educación. En contextos de vulnerabilidad económica, sostiene, conocer oportunidades académicas internacionales puede quedar relegado frente a necesidades mucho más inmediatas.
A partir de esa realidad, decidió utilizar sus conocimientos técnicos para construir una herramienta orientada a otros jóvenes que pueden encontrarse en circunstancias similares.
Su propuesta parte de una idea concreta: antes de postular a una oportunidad, primero hay que saber que existe. Por ello, reducir la brecha de información educativa puede convertirse en un primer paso para que estudiantes de menores recursos consideren caminos académicos que anteriormente no formaban parte de sus posibilidades visibles.
Democratizar el acceso a becas en Latinoamérica
Jáuregui plantea el proyecto como una iniciativa gratuita y orientada a democratizar el acceso a oportunidades académicas en Latinoamérica.
Para el estudiante peruano, avanzar mediante la educación no necesariamente responde a un recorrido lineal. Su experiencia lo lleva a describir ese proceso como un camino construido poco a poco, “una migaja a la vez”, aprovechando los recursos disponibles para acercarse a objetivos mayores.
Aunque la plataforma tuvo una recepción limitada durante sus primeras etapas, posteriormente comenzó a ser utilizada por jóvenes de distintos lugares de la región. De acuerdo con la información proporcionada por su creador, estudiantes de Perú y Chile ya han interactuado con el buscador y han compartido comentarios positivos sobre la experiencia.
Jáuregui también desarrolla contenido de divulgación mediante su cuenta digital “Raw en Ciencia” y busca recibir retroalimentación de los usuarios a través del sitio de su organización “Oportunidades”. Los comentarios cumplen una función importante para continuar ajustando la herramienta a las necesidades de quienes buscan becas y programas de formación.
Más allá de la comparación con Tinder, el valor de la propuesta está en intentar convertir una búsqueda compleja en un proceso más comprensible. En una región donde conocer una convocatoria a tiempo puede marcar la diferencia entre postular o dejar pasar una oportunidad, la tecnología se convierte aquí en un mecanismo para acercar información educativa a quienes necesitan encontrarla.
