La Fiscalía investiga un presunto caso de extorsión luego del ataque con un artefacto explosivo contra el bus de la reconocida orquesta Armonía 10, ocurrido en el distrito de Víctor Larco, provincia de Trujillo, región La Libertad.
El hecho encendió las alertas de las autoridades y volvió a poner en debate la creciente inseguridad que afecta incluso a agrupaciones musicales de alcance nacional.
La Tercera Fiscalía Penal Corporativa de Trujillo (Primer Despacho) dispuso la ejecución de diligencias urgentes contra quienes resulten responsables del delito de extorsión.
Como parte de estas acciones, se ordenó que efectivos de la División de Investigación Criminal (Divincri) realicen la recolección de evidencias en la escena, revisen las grabaciones de las cámaras de videovigilancia cercanas.
Además, que tomen declaraciones a posibles testigos, entre otras actuaciones clave para esclarecer lo sucedido.
Explosión sorprendió a conductores durante la madrugada
El atentado se registró aproximadamente a las 02:30 horas del lunes 19 de enero, cuando desconocidos detonaron un explosivo debajo del bus de Armonía 10 mientras la agrupación ofrecía un show en la discoteca Monasterio.
En el interior del vehículo se encontraban descansando los dos conductores, quienes se preparaban para continuar la gira hacia Huancavelica.
Miguel Vilela, uno de los choferes, relató que la detonación levantó el vehículo y lo hizo caer violentamente, generando una nube de polvo que dificultó la respiración.
En un primer momento, pensaron que la explosión había ocurrido dentro del local nocturno; sin embargo, al salir comprobaron que la unidad había quedado seriamente dañada.
Incendio fue controlado y evitó una tragedia mayor
Tras el estallido, el bus comenzó a incendiarse, lo que incrementó el riesgo de una explosión de mayor magnitud.
Gracias a la rápida intervención del personal técnico de la orquesta, quienes utilizaron extintores, las llamas pudieron ser controladas.
Aun así, parte de la indumentaria de los músicos terminó quemada.
Visiblemente afectado, Vilela expresó su temor por la situación de inseguridad y pidió al Gobierno tomar medidas urgentes.
Agradeció haber salido ileso junto a su compañero, aunque reconoció que el impacto emocional del ataque ha sido considerable.
Daños superan los 25 mil soles
Por su parte, Carlos Sotelo, el segundo conductor, señaló que antes de la presentación no habían recibido amenazas ni mensajes intimidatorios, lo que hace aún más preocupante el atentado.
Según indicó, los daños en la unidad son severos y el costo de reparación superaría los 25 mil soles, monto necesario para que el bus vuelva a circular por el país.
Actualmente, peritos de la Policía Nacional del Perú continúan con las investigaciones para identificar a los responsables y determinar si el ataque está vinculado a una red de extorsión, un delito que viene afectando a diversos sectores en la región.
