El segundo concierto de Bad Bunny en Lima terminó, pero el impacto continúa resonando y será histórico.
El artista puertorriqueño volvió a demostrar por qué es uno de los nombres más influyentes de la música global, al cerrar sus dos presentaciones en el Estadio Nacional con un espectáculo de primerísimo nivel y una respuesta masiva del público peruano.
Desde el inicio hasta el final, Bad Bunny ofreció lo mejor de su repertorio, combinando sus mayores éxitos con una puesta en escena sólida, visuales potentes y una conexión constante con los asistentes.
Ambas fechas se realizaron a estadio lleno, consolidando su paso por Lima como uno de los eventos musicales más importantes del año.
Dos fechas, un mismo resultado: estadio lleno
Los dos conciertos de Bad Bunny en el Estadio Nacional de Lima colgaron el cartel de “sold out”. Miles de fanáticos corearon cada canción, creando una atmósfera que se mantuvo intensa durante toda la noche y que se replicó, en paralelo, en las plataformas digitales.
Este nivel de convocatoria reafirma la vigencia del ‘Conejo Malo’ en el mercado peruano, donde su música mantiene una presencia constante tanto en rankings como en redes sociales.
Un espectáculo que también dominó lo digital
Más allá del show en vivo, el concierto tuvo una segunda vida en TikTok y YouTube. Las transmisiones en vivo permitieron que miles de personas siguieran el espectáculo en tiempo real, incluso después de que terminara la última canción.
Durante ambas fechas, se registraron picos de audiencia en distintos lives, confirmando que el evento no solo se vivió en el estadio, sino también en pantallas de celulares y computadoras.
Ñengo Flow, el invitado sorpresa que encendió el estadio
Uno de los momentos más comentados de la noche llegó cuando Bad Bunny sorprendió a sus seguidores al invitar a Ñengo Flow al escenario.
La aparición del artista generó una ovación inmediata en el Estadio Nacional y también un pico de audiencia en los lives que transmitían el show.
Ambos interpretaron ‘Safaera’, uno de los temas más populares del ‘Conejo Malo’. La química entre Bad Bunny y Ñengo Flow fue evidente, y los dos artistas se mostraron visiblemente emocionados durante la presentación, que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Balance final: Bad Bunny y Lima, una conexión intacta
Con dos conciertos a estadio lleno, una audiencia digital masiva y un show de alto nivel técnico y artístico, Bad Bunny cerró su paso por Lima dejando claro que su vínculo con el público peruano sigue más fuerte que nunca.
El Estadio Nacional fue testigo de un espectáculo que combinó música, emoción y tendencia digital, confirmando que cada visita del artista se convierte en un acontecimiento que trasciende el escenario.
Aunque hoy se registraron menos transmisiones que en la primera fecha, varias emisiones en vivo lograron concentrar miles de espectadores de forma simultánea.
A diferencia de la jornada anterior, donde se detectaron más de 150 lives activos, este segundo concierto mostró una menor cantidad de emisiones en TikTok.
Sin embargo, una transmisión se mantuvo estable en YouTube, demostrando que el interés del público sigue intacto, incluso fuera del recinto.
YouTube también entra en escena
En esta segunda fecha, Dj Angelito destacó en YouTube al reunir a más de 2 mil personas conectadas en tiempo real.
Durante su transmisión, pidió a sus seguidores que se suscribieran al canal para evitar penalizaciones y mantener activo el live mientras avanzaba el concierto.
Los lives más vistos del concierto de Bad Bunny
Entre las transmisiones más comentadas apareció la usuaria AleReyesFreitas, quien alcanzó más de 21 mil conectados en vivo.
Su emisión generó tal nivel de interacción que los usuarios comenzaron a enviarle yapeos y regalos virtuales, como rosas, con el objetivo de que continuara transmitiendo.
La calidad de la cámara de su celular, sumada a una ubicación estratégica dentro del estadio, permitió una transmisión fluida y bien valorada por la audiencia digital.
Por su parte, Arhoma logró reunir a más de 10 mil espectadores en vivo a través de TikTok. Lo llamativo de su propuesta fue el uso de un segundo celular con potente zoom, lo que le permitió captar momentos clave del concierto de Bad Bunny con mayor detalle.
Calidad de sonido y picos de audiencia
Otra creadora que destacó fue Ynnahul Reds, quien alcanzó alrededor de 12 mil conectados en simultáneo.
En su transmisión, el sonido se percibía con gran nitidez, lo que llevó a muchos usuarios a comentar que utilizaba un iPhone de última generación para el live.
Asimismo, Benjamín Hernández también fue protagonista al registrar picos de hasta 15 mil personas conectadas en vivo.
Aunque su transmisión tuvo gran alcance, algunos seguidores le pedían que no cantara durante las canciones para no interferir con el audio del show.
De fans a creadores: cuando el live también genera ingresos
Un aspecto que no pasó desapercibido fue la monetización espontánea de estos lives. Varios streamers recibieron regalos virtuales, propinas y transferencias vía Yape mientras transmitían el concierto en tiempo real.
Este fenómeno convierte a los asistentes con buena ubicación y un celular de alta gama en auténticos “corresponsales espontáneos”.
No solo documentan el evento, sino que también generan ingresos gracias al apoyo de una audiencia que busca vivir el concierto desde cualquier lugar.
Incluso, algunos comentarios iban más allá de pedir mejor ángulo o sonido. Varios usuarios solicitaban canciones específicas o acercamientos al escenario, como si se tratara de una producción televisiva improvisada, reforzando el rol activo del público en estas transmisiones en vivo.
