Cuida a tus niños y niñas: ¿Cómo reconocer a un pedófilo?

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La pedofilia es un trastorno del comportamiento sexual del adulto en el cual éste experimenta atracción sexual por niños, prepúberes o adolescentes.

Esta conducta involucra fantasías sexuales, tocamientos, actividad sexual aunque luego se han visto casos que terminan con el asesinato de las víctimas.

No obstante, es necesario tomar en cuenta que el pedófilo no utiliza el maltrato físico contra su víctima, su modo de operar es jugando psicológicamente al menor, sometiéndolo a sus deseos y bajos instintos e inoculándole la culpa del hecho.

Según la psicóloga y docente de la Universidad Autónoma del Perú, Ly Guevara Cardeña, el pedófilo observa minuciosamente el entorno de su víctima, estudia al milímetro cada una de sus necesidades y también sus carencias por lo que puede resultar atrayente para la víctima y este a su vez resulta de fácil acceso al encontrarse falto de protección o en muchos casos con baja autoestima o con un pobre soporte familiar.

“El perfil del pedófilo por lo general es polimorfo, narcisista con rasgos antisociales de personalidad, altamente inestable con un deseo de egocentrismo y deseos por encima de los otros y a costa de lo que fuera desplazando las necesidades y derechos de los demás, transgresor de normas y reglas, falto de sentimiento de culpa y de empatía, posee incapacidad para mantener y relacionarse con personas adultas o contemporáneas a ellos debido a sus sentimientos de inferioridad y a sus carencias afectivas, por ello su deseo se vuelca en menores niños o niñas indefensos a quienes pueden someter y dominar”, apunta Guevara Cardeña.

Es necesario tomar en cuenta los siguientes aspectos que ayudan a los padres alertar sobre la presencia de un pedófilo cerca a sus hijos.

– Adulto que busca tiempo a solas con el niño(a)

– La muestras de cariño o afecto son excesivas y en momentos inoportunos sin razón aparente.

– Suelen jugar mucho con los niños con la finalidad de ganarse su confianza, muchos de estos juegos guardan secretos que prohíben contar a sus padres. (Primero usan la persuasión y luego la amenaza)

– Cuando ya gana su confianza y logra persuadir trata al niño(a) como adulto y busca incitar a juegos o provocaciones de adultos.

– Cuando existe carencia afectiva por la falta de presencia física y/o emocional de alguno de los padres, estos buscan llenar el vacío emocional de alguno de los progenitores, a través de regalos, caricias, halagos, conversaciones en los momentos claves y de soledad, hasta concretar su acto.

¿Qué se debe hacer a modo de prevención?

– Primero que nada a modo de prevención generar lazos sólidos de confianza y comunicación entre padres e hijos.

– Segundo, entender que los niños desde que nacen son seres sexualizados por ello se debe tener sumo cuidado en quien los toca y al cuidado de quien se les deja.

– Enseñar desde pequeños el cuidado y respeto por su cuerpo y el de los demás.

– Cuidar el contenido que manejan los niños a temprana edad tanto el virtual así como el impartido por los medios de comunicación. Supervisar y dialogar al respecto, escucharlos primero y absolver sus dudas dependiendo la edad que tengan.

– Buscar ayuda profesional o pedir consejería u orientación dependiendo el caso.

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Administrador de contenidos de Grupo Periodismo en Línea

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