Día Internacional de la Papa
Día Internacional de la Papa

Cada 30 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Papa, fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para destacar la importancia de este tubérculo en la alimentación global y en la identidad cultural de los pueblos andinos.

En ese marco, las zonas altoandinas de Áncash, la comunidad de Santa Cruz de Pichiu se ha convertido en símbolo de resistencia agrícola y conservación cultural.

Gracias al trabajo articulado de COMISSA, empresa comunal integrada por más de 400 socios, esta localidad lidera desde 2023 un proceso de recuperación y preservación de más de 460 variedades de papa nativa, un patrimonio ancestral que hoy vuelve a cobrar relevancia para la seguridad alimentaria y la biodiversidad mundial.

Santa Cruz de Pichiu fortalece la conservación de la papa nativa

El impulso por rescatar las variedades tradicionales de papa nació de la experiencia y memoria de los propios agricultores de la comunidad. Cornelio Garay Castro, representante de COMISSA, recuerda cómo generaciones anteriores cultivaban numerosas variedades que con el tiempo fueron desapareciendo.

Ese conocimiento ancestral motivó a la comunidad a trabajar activamente en la recuperación de semillas nativas. El proceso comenzó en 2017, cuando el Centro Internacional de la Papa repatrió 110 variedades originarias de los Andes. Posteriormente, mediante alianzas con la Dirección Regional de Agricultura de Áncash, se incorporaron nuevas semillas y se instalaron cultivos en diferentes sectores de la comunidad.

Con el paso de los años, los propios productores ampliaron esta labor incorporando variedades procedentes de otras localidades andinas, hasta alcanzar el registro actual de más de 460 variedades identificadas y conservadas en Santa Cruz de Pichiu.

COMISSA impulsa el ingreso de las papas nativas al mercado

Además de la conservación, la comunidad apuesta por transformar este patrimonio agrícola en una oportunidad de desarrollo económico sostenible. En 2025, COMISSA suscribió un convenio con Inca Crops, empresa productora de Inka Chips, para desarrollar un proyecto piloto de abastecimiento industrial con variedades de papa nativa.

Como parte de esta iniciativa, se instalaron más de dos toneladas de semillas de las variedades Shumak Sonqo y Wenccos. Los resultados demostraron que Santa Cruz de Pichiu cuenta con condiciones óptimas para producir papas nativas destinadas al mercado comercial y a la industria alimentaria.

La comunidad busca ahora consolidar su presencia en el mercado nacional y abrir oportunidades de exportación para variedades que destacan por su sabor, color y valor nutricional.

Reconocimiento oficial a una comunidad guardiana del patrimonio andino

El esfuerzo de conservación recibió un importante respaldo institucional en abril de 2026. Mediante una resolución oficial, el Gobierno Regional de Áncash reconoció a los productores y técnicos de Santa Cruz de Pichiu como conservacionistas de papa nativa y declaró a la comunidad como guardiana de este patrimonio agrícola.

Este reconocimiento pone en valor el rol fundamental de las comunidades andinas en la preservación de la biodiversidad agrícola del Perú. También evidencia la importancia de fortalecer las capacidades locales para garantizar que estos cultivos ancestrales continúen formando parte de la alimentación y cultura del país.

El trabajo desarrollado por COMISSA cuenta además con el acompañamiento de Compañía Minera Antamina, dentro de sus iniciativas orientadas al fortalecimiento productivo y la preservación cultural en las comunidades de su entorno.

El desafío de revalorar la papa nativa en el Perú

Para los productores de Santa Cruz de Pichiu, uno de los principales retos sigue siendo que más peruanos conozcan y valoren la diversidad de la papa nativa peruana. Muchas de estas variedades aún son poco conocidas fuera de las zonas altoandinas, pese a su enorme potencial gastronómico y comercial.

Los agricultores destacan que quienes prueban estas papas por primera vez suelen sorprenderse por sus sabores, colores y texturas. Esa experiencia, aseguran, confirma que existe una gran oportunidad para posicionar este patrimonio agrícola tanto en el mercado interno como en escenarios internacionales.

La labor de conservación que hoy lidera Santa Cruz de Pichiu demuestra que proteger la biodiversidad no solo significa preservar semillas, sino también mantener viva la historia, identidad y tradición de las comunidades andinas del Perú.

Administrador de contenidos de Grupo Periodismo en Línea