El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó sobre un sismo de magnitud 5.1 ocurrido el 22 de febrero de 2026 a las 17:36:14 (hora local), con epicentro ubicado en el mar, a 82 kilómetros al oeste de Pisco, en la región Ica.
El evento sísmico fue percibido con una intensidad III-IV en la escala de Mercalli en la ciudad de Pisco.
Epicentro y características del movimiento telúrico
De acuerdo con el reporte oficial IGP/CENSIS/RS 2026-0100, el movimiento sísmico se originó a una profundidad de 42 kilómetros, con coordenadas -13.59 de latitud y -76.96 de longitud.
Estas características indican que el evento tuvo un foco intermedio, lo que influyó en su percepción moderada en zonas cercanas al litoral.
El epicentro se localizó en el océano Pacífico, frente a la costa de Pisco, un área que históricamente ha registrado actividad sísmica debido a la constante interacción de placas tectónicas en el territorio peruano.
Intensidad y percepción en Pisco
La intensidad III-IV en Pisco señala que el temblor fue sentido por varias personas, especialmente en reposo o en edificios altos.
Aunque no se reportaron daños estructurales de consideración en el informe preliminar, el movimiento generó alerta entre la población local.
En este rango de intensidad, es común que algunos objetos ligeros se muevan y que el evento sea claramente perceptible en interiores.
Sin embargo, no suele provocar afectaciones graves en infraestructuras diseñadas bajo normas antisísmicas.
Perú y su constante actividad sísmica
El territorio peruano forma parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del planeta.
La convergencia de la placa de Nazca y la placa Sudamericana provoca liberaciones periódicas de energía que se manifiestan en forma de sismos de diversa magnitud.
Por ello, el IGP mantiene un monitoreo permanente a través del Centro Sismológico Nacional (CENSIS), con el objetivo de brindar información oportuna a la ciudadanía y fortalecer la cultura de prevención ante desastres naturales.
La rápida difusión de estos reportes permite a las autoridades y a la población adoptar medidas preventivas y evaluar posibles impactos en las zonas cercanas al epicentro.
