Donald Trump y Kim Jong-un en histórico encuentro (Foto washingtonpost.com)

Donald Trump y Kim Jong-un: El histórico diálogo en Singapur | VIDEO

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, estrechó la mano del líder norcoreano Kim Jong Un en un aislado centro turístico de lujo en Singapur.

De esta manera ambos gobernantes revierten décadas de una dura política de enfrentamientos y amenazas, aunque ahora con clara intención de romper un ciclo de política nuclear arriesgada y evitar un enfrentamiento militar.

Trump y Kim se encontraron justo después de las 9:00 a.m. hora de Singapur en el gran hotel Capella en un escenario con una alfombra roja y la alternancia de las banderas de Estados Unidos y Corea del Norte.

El presidente Trump le indicó a Kim que abandonara el escenario tras el saludo, y los ambos se retiraron a una sala privada para reunirse, acompañados solo por sus traductores.

Cuando se sentaron uno junto al otro en un par de sillones, Trump declaró: “Es un honor para mí, y tendremos una relación excelente, no tengo dudas”.

Kim habló en coreano, diciendo que “los viejos prejuicios y prácticas funcionaron como obstáculos en nuestro camino a seguir, pero los hemos superado y estamos aquí hoy”.

El saludo sin precedentes entre el líder no ortodoxo de la nación más rica y poderosa del mundo y el brutal gobernante de los más aislados y represivos se habría considerado casi inimaginable hace apenas unos meses, cuando Trump y Kim intercambiaron amenazas e insultos.

Nunca antes un presidente de EE. UU. Se había reunido con un gobernante patriarca de la familia Kim, ya que las Casas Blancas anteriores se negaron a validar el régimen en medio de sus provocaciones nucleares y abusos contra los derechos humanos.

Corea del Norte exhibió sus armas y advirtió a EE.UU. sobre una posible guerra

Corea del Norte muestra poderosas armas al mundo y amenaza a EE.UU. [VIDEOS]

Corea del Norte asusta al mundo con su arsenal de misiles en un gran desfile militar con el que celebró este sábado su mayor fiesta nacional. De esta manera Pyonyang aprovechó la ocasión para lanzar el mensaje a Estados Unidos de que están listos para la guerra nuclear en caso de agresión.

Con la presencia de Kim Jong-un, el régimen norcoreano exhibió su armamento en el 105 aniversario del fundador del país Kim Il-sung y en medio de preocupación internacional por la tensión en la región. Aunque el ‘líder supremo’ de 33 años no habló, el número dos del régimen, Choe Ryong-hae, mandó un mensaje al gobierno de Donald Trump. “Estamos preparados para afrontar cualquier tipo de guerra con nuestras armas nucleares si EEUU ataca la península de Corea”.

El mensaje de Corea del Norte en el ‘Día del Sol’ responde a la decisión de Washington de enviar recientemente un portaaviones nuclear a la península de Corea e insinuar un posible ataque preventivo para frenar sus avances armamentísticos. “Están creando una situación muy tensa que amenaza la paz y la seguridad no solo de la región, también del mundo entero”, dijo Choe sobre EE.UU. en su discurso.

El Ejército norcoreano hizo desfilar sobre camiones por el centro de Pyongyang un tipo de proyectil nunca antes mostrado en público y que podría ser un nuevo misil balístico intercontinental (ICBM) de combustible sólido. El líder, que observó el despliegue en un traje negro y corbata blanca, había advertido en su mensaje de Año Nuevo de que el país estaba terminando el desarrollo de este tipo de misil capaz de alcanzar territorio estadounidense.

Además de mostrar misiles de alcance medio Musudan y los misteriosos KN-08 y KN-14, que se lanzan desde plataforma móvil y que aún no se ha probado con éxito, desfilaron ante la plaza Kim Il-sung varios de los últimos desarrollos del régimen como el Pukguksong-1 y Pukguksong-2, exhibidos en público por primera vez. El primero es un misil balístico lanzado desde submarino (SLBM) y el segundo, un proyectil de alcance medio que se dispara desde plataforma móvil y que fue probado en febrero y abril.

El despliegue militar de casi tres horas estuvo acompañado por un desfile civil, en el que los asistentes mostraron su fervor por el líder, que saludaba desde el balcón desde de la Casa de Estudios del Pueblo en plaza Kim Il-sung. Al grito de Manse (¡Viva!) y sin dejar de agitar banderas y pompones de colores, miles de ciudadanos desfilaron junto a carrozas que mostraban mensajes del régimen como “Hacia la victoria” o “La vida entera por la patria y el pueblo”.