Dos potentes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron el norte de Venezuela, provocando una de las emergencias más graves registradas en el país en los últimos años.
De acuerdo con el balance oficial entregado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, el desastre deja hasta el momento 188 personas fallecidas, 1520 heridos, 200 atrapados y al menos 30 réplicas que continúan afectando a las zonas impactadas.
Las autoridades mantienen activos los equipos de búsqueda y rescate mientras avanzan las labores para atender a los damnificados y evaluar la magnitud de los daños en las regiones más afectadas.
La Guaira es la zona con mayores daños tras los terremotos
El estado de La Guaira, ubicado en la costa y cercano a Caracas, concentra gran parte de la destrucción causada por los sismos. Según el Gobierno venezolano, decenas de edificios colapsaron o sufrieron daños estructurales de consideración.
La mandataria calificó la situación como una «verdadera tragedia» y aseguró que la región ha sido declarada como zona de desastre, debido al impacto que los movimientos telúricos tuvieron sobre viviendas, infraestructura pública y servicios básicos.
Mientras tanto, organismos de emergencia continúan removiendo escombros en distintos sectores con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
USGS advierte sobre el riesgo de un mayor número de víctimas
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) emitió una evaluación preliminar en la que estima una probabilidad del 42% de que el número final de fallecidos pueda situarse entre 10.000 y 100.000 personas, considerando la intensidad de los terremotos y el nivel de exposición de las zonas afectadas.
Esta proyección corresponde a un modelo estadístico de evaluación de impacto y no representa un balance oficial de víctimas. Las autoridades venezolanas mantienen como cifra confirmada los 164 fallecidos y 971 heridos, mientras continúa el proceso de verificación en las áreas afectadas.
Gobierno crea fondo de 200 millones de dólares para la emergencia
Como parte de las medidas adoptadas tras la catástrofe, el Gobierno venezolano anunció la creación de un fondo de 200 millones de dólares destinado a financiar las tareas de reconstrucción, recuperación de infraestructura y asistencia a las comunidades damnificadas.
Los recursos estarán orientados a restablecer servicios esenciales, apoyar a las familias afectadas y acelerar la rehabilitación de las zonas más golpeadas por el desastre.
Comienza el apoyo internacional a Venezuela
La tragedia generó una rápida reacción de distintos países. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que su país está preparado para enviar ayuda humanitaria a Venezuela.
En un mensaje difundido en la red Truth Social, señaló que Estados Unidos está «listo, dispuesto y capacitado para colaborar» ante la magnitud de la emergencia.
Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, expresó sus condolencias al pueblo venezolano y transmitió su solidaridad a las familias de las víctimas. En la misma línea, el Gobierno de China ofreció apoyo para enfrentar las consecuencias del desastre y confirmó que mantiene comunicación permanente con su embajada en Caracas. Hasta el momento, las autoridades chinas indicaron que no se han reportado ciudadanos de ese país entre los fallecidos o heridos.
Las labores de rescate continúan mientras persisten las réplicas
Los organismos de protección civil, bomberos y equipos especializados permanecen desplegados en diferentes localidades afectadas. Además de rescatar personas atrapadas, trabajan en la evaluación de edificaciones dañadas y en la atención de miles de ciudadanos que requieren asistencia.
Las autoridades también mantienen vigilancia permanente debido a las 30 réplicas registradas tras los dos terremotos principales, situación que obliga a extremar las medidas de seguridad en las zonas con estructuras comprometidas.
