Superluna en Lima
Superluna en Lima

El inicio de 2026 llega acompañado de dos eventos astronómicos destacados: la superluna llena de enero, conocida popularmente como la luna del lobo, y la lluvia de meteoros Cuadrántidas.

Ambos fenómenos coinciden en el calendario y ofrecen una oportunidad especial para mirar al cielo durante los primeros días del año.

La luna comenzará a verse especialmente grande y brillante desde la Nochevieja y alcanzará su punto máximo de iluminación a las 5:03 a.m. (hora del este) del sábado, de acuerdo con The Old Farmer’s Almanac.

Durante la noche previa y la posterior al 3 de enero, el satélite natural se percibirá prácticamente lleno.

Según explicó Noah Petro, jefe del Laboratorio de Geología, Geofísica y Geoquímica Planetaria de la NASA en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, esta luna llena inaugura el calendario lunar del año y se convierte en un referente para los observadores del cielo.

La luna del lobo: la primera superluna de 2026

Además de ser la primera luna llena del año, la luna del lobo será también la primera superluna de 2026.

Este término se utiliza cuando la luna llena coincide con su mayor cercanía a la Tierra, lo que hace que se vea ligeramente más grande y luminosa de lo habitual.

Petro señaló que esta superluna será una de las tres más cercanas a nuestro planeta a lo largo del año, aunque aclaró que la diferencia visual entre una superluna y una luna llena común es sutil y requiere atención para ser percibida.

Aun así, la NASA pone a disposición animaciones y recursos que permiten seguir las fases lunares y comparar su tamaño aparente a lo largo de 2026.

Para disfrutar del fenómeno no se requiere equipamiento especial. La luna puede observarse de forma segura a simple vista, aunque el uso de binoculares o telescopios permite apreciar mejor sus detalles.

Lo ideal es buscar un lugar oscuro y con el horizonte despejado, aunque incluso desde espacios cotidianos se puede disfrutar del espectáculo.

Cuadrántidas: una lluvia de meteoros bajo la luz lunar

La coincidencia de la superluna con la lluvia de meteoros Cuadrántidas hará que la observación de estos destellos sea más complicada. El brillo lunar, reflejo directo de la luz solar, reducirá la visibilidad de muchos meteoros.

Las Cuadrántidas alcanzarán su máxima actividad entre las 4 y las 7 p.m. del sábado, aunque el mejor momento para intentar verlas será desde la medianoche hasta el amanecer del domingo.

Los meteoros parecen surgir desde la constelación de Boötes, una región del cielo que antiguamente se conocía como Quadrans Muralis, origen del nombre de esta lluvia.

Con cielos despejados y una buena ubicación, se podrían observar algunos meteoros por hora, especialmente si se mira hacia el noreste y se deja la luna a la espalda.

Las Cuadrántidas se caracterizan por su velocidad media y por dejar estelas visibles durante unos segundos, aunque los bólidos más espectaculares serán poco frecuentes en Norteamérica.

El significado cultural de la “luna del lobo”

El nombre de luna del lobo tiene raíces históricas y culturales. Se asocia con el aumento de los aullidos de los lobos durante el invierno, una referencia que aparece en antiguas tradiciones recogidas por The Old Farmer’s Almanac.

Diversos pueblos originarios de Norteamérica también asignaron nombres a esta luna según los acontecimientos naturales de la época.

En el idioma sioux, por ejemplo, se la describe como “la luna en la que los lobos corren juntos”, mientras que otras culturas la conocieron como la luna del oso o la luna dura, reflejando las condiciones climáticas del invierno.

Un año cargado de eventos astronómicos

La luna del lobo y las Cuadrántidas son solo el comienzo de un año lleno de fenómenos celestes.

Tras este primer evento, llegarán otras lluvias de meteoros y lunas llenas con nombres tradicionales, como la luna de nieve, la luna rosa o la luna fría de diciembre, que será la más cercana a la Tierra en 2026.

Además, la observación de la luna cobra un significado especial en un año marcado por misiones espaciales previstas alrededor de nuestro satélite natural, lo que invita a los aficionados a seguir sus fases y a mantener la vista puesta en el cielo.

Administrador de contenidos de Grupo Periodismo en Línea