Nombre del año 2026 en Perú
Nombre del año 2026 en Perú

El nombre del año trae, cada inicio del calendario, una decisión que, aunque pasa desapercibida para muchos, marca el tono institucional del país durante doce meses.

Se trata de una denominación obligatoria en la administración pública que resume las prioridades, mensajes y ejes estratégicos del Gobierno. En este 2026, el retraso en su anuncio ha vuelto a poner el tema en el centro de la atención pública.

Más allá de un lema protocolar, el nombre del año forma parte de una tradición estatal que conecta historia, política y gestión pública. Por ello, conocer su origen y su importancia permite entender por qué su definición sigue siendo relevante décadas después de su creación.

¿Cuándo y cómo nació el nombre oficial del año en Perú?

La práctica de asignar un nombre a cada año calendario se instauró formalmente en el Perú a inicios de la década de 1960.

Fue durante el primer gobierno de Fernando Belaúnde Terry cuando, mediante un decreto emitido en diciembre de 1962, se estableció esta disposición administrativa, cuya aplicación comenzó en 1963.

Ese primer año fue denominado “Año de la alfabetización en todo el territorio patrio”, dando inicio a una tradición que se consolidó como parte del protocolo institucional del Estado.

Desde entonces, cada denominación rige entre el 1 de enero y el 31 de diciembre y debe figurar obligatoriamente en toda la documentación oficial del sector público.

Más que una frase: el valor político y administrativo del nombre del año

El nombre oficial del año no cumple una función decorativa. Su objetivo principal es comunicar las prioridades del Gobierno, reforzar valores sociales y orientar la narrativa institucional del Estado.

Al incluirse en resoluciones, oficios y actos administrativos, se convierte en un elemento unificador de la gestión pública.

A lo largo de los años, estas denominaciones han reflejado contextos clave del país: celebraciones históricas, procesos de reforma, énfasis económicos o llamados a la unidad nacional.

De esta manera, el nombre del año funciona como una declaración de principios que sintetiza el rumbo que el Ejecutivo busca destacar.

Una tradición que ha resistido crisis y cambios políticos

Con más de seis décadas de vigencia, esta costumbre se ha mantenido casi sin interrupciones. Solo en tres ocasiones —1969, 1975 y 1998— no se asignó un nombre oficial al año.

Más allá de estas excepciones, la práctica ha sobrevivido a transiciones de gobierno, crisis políticas y escenarios económicos complejos.

Esa continuidad ha permitido que el nombre del año se consolide como una referencia administrativa estable, reconocida tanto por entidades estatales como por instituciones privadas que, aunque no están obligadas, suelen adoptarlo de manera voluntaria.

¿Quién define el nombre del año y cómo se oficializa?

La responsabilidad de elegir la denominación anual recae en el presidente de la República junto con el Consejo de Ministros.

Una vez consensuada, la frase se oficializa mediante un Decreto Supremo, cuya publicación en el Diario Oficial El Peruano le otorga validez legal y obligatoriedad administrativa.

Este procedimiento garantiza que todas las entidades públicas utilicen una única denominación durante el año, asegurando coherencia y uniformidad en la comunicación institucional del Estado.

Los nombres del año en la última década

En los últimos diez años, las denominaciones oficiales han evidenciado las preocupaciones y objetivos centrales del país:

  • 2016: Año de la consolidación del Mar de Grau
  • 2017: Año del buen servicio al ciudadano
  • 2018: Año del diálogo y la reconciliación nacional
  • 2019: Año de la lucha contra la corrupción e impunidad
  • 2020: Año de la universalización de la salud
  • 2021: Año del bicentenario del Perú: 200 años de Independencia
  • 2022: Año del fortalecimiento de la soberanía nacional
  • 2023: Año de la unidad, la paz y el desarrollo
  • 2024: Año del bicentenario, de la consolidación de nuestra Independencia y de la conmemoración de las heroicas batallas de Junín y Ayacucho
  • 2025: Año de la recuperación y consolidación de la economía peruana

Cada una de estas frases resume el contexto político, social o económico que marcó ese periodo.

¿Cuál será el Nombre del Año 2026 en Perú?

Hasta la fecha, el Nombre del Año 2026 en Perú aún no ha sido oficializado. El Decreto Supremo correspondiente no ha sido publicado, por lo que las entidades estatales continúan a la espera de la nueva denominación que marcará formalmente el inicio del periodo administrativo.

La expectativa se centra en cuál será el enfoque que el Poder Ejecutivo decida destacar, considerando el escenario político, social y económico actual. Como en años anteriores, el anuncio buscará condensar en una sola expresión el mensaje que acompañará al país durante los próximos doce meses.

Administrador de contenidos de Grupo Periodismo en Línea