Machu Picchu es el principal destino turístico del Perú y uno de los sitios arqueológicos más visitados del mundo. Sin embargo, llegar hasta la ciudadela no es un trayecto simple.
Todo visitante debe pasar primero por la ciudad del Cusco y luego desplazarse hacia alguna de las estaciones que conectan con el Valle Sagrado y con Machu Picchu Pueblo, también conocido como Aguas Calientes.
Desde allí, finalmente, se toma un bus que asciende por un camino serpenteante hasta el santuario histórico.
Este recorrido previo es parte fundamental de la experiencia turística, y en ese contexto existen varias alternativas de tren que se ajustan a distintos presupuestos y expectativas.
Entre ellas se encuentra un servicio considerado el más exclusivo del país, que recientemente fue mostrado en detalle por el youtuber español TheGrefg en un video publicado en su canal de YouTube.
De un simple traslado a una experiencia turística completa
A diferencia de los servicios regulares, que priorizan llegar lo más rápido posible a destino, el tren de lujo convierte el viaje en un atractivo en sí mismo.
El servicio incluye traslados, atención personalizada, ambientes decorados con estilo clásico y una propuesta gastronómica completa a bordo.
Mientras los trenes turísticos convencionales suelen tardar entre dos y tres horas en cubrir el tramo hasta Aguas Calientes, este servicio puede extender el viaje hasta cerca de cuatro horas.
Sin embargo, el tiempo adicional no se percibe como una desventaja, ya que está pensado para ser aprovechado con comidas, bebidas y recorridos por los distintos vagones del tren.
Durante el trayecto, los pasajeros pueden desplazarse entre el vagón comedor, el bar y un vagón observatorio con balcón abierto desde donde se aprecia el paisaje del río Urubamba, las montañas del Valle Sagrado y los pueblos que aparecen a lo largo de la ruta.
Gastronomía, paisaje y un guiño a la tradición andina
Uno de los principales diferenciales del servicio premium es su propuesta culinaria. A lo largo del viaje se sirve un almuerzo de varios tiempos, acompañado de snacks y bebidas, con platos elaborados a base de productos andinos y del Valle Sagrado.
La idea, según se explica durante el recorrido, es que el menú acompañe el descenso geográfico desde las zonas altas del Cusco hacia la ceja de selva, incorporando ingredientes propios de cada piso ecológico.
Antes de la partida, además, los pasajeros participan en una breve ceremonia andina con hojas de coca, un gesto simbólico destinado a augurar un viaje seguro.
Este detalle busca reforzar la conexión del servicio con el entorno cultural y la tradición local, más allá del componente estrictamente turístico.
El precio de la exclusividad y el debate sobre si vale la pena
El aspecto más discutido de esta experiencia es, sin duda, su costo. De acuerdo con lo mostrado por TheGrefg, el paquete completo del tren de lujo puede superar con facilidad el doble del precio de los servicios intermedios como el Vistadome o el Vistadome Observatory.
Aunque el monto incluye comidas, bebidas y atención premium, sigue siendo una inversión considerable para la mayoría de viajeros.
El propio creador de contenido plantea al final de su recorrido que, si bien la experiencia es exclusiva y está muy cuidada en los detalles, las opciones intermedias ofrecen una combinación muy razonable de comodidad, vistas panorámicas y precio.
Para muchos turistas, estas alternativas resultan más equilibradas si el objetivo principal sigue siendo visitar Machu Picchu y no tanto convertir el trayecto en un producto de lujo.
Ni siquiera el lujo está libre de contratiempos
Otro punto que muestra el video es que incluso este tipo de servicio puede enfrentar imprevistos.
En el viaje documentado, el tren sufrió un retraso considerable antes de partir y, en algunos tramos, el movimiento fue más notorio de lo esperado.
Son detalles que recuerdan que se trata de una ruta ferroviaria en una geografía compleja y que ningún servicio, por exclusivo que sea, está completamente ajeno a estas condiciones.
Cuando el camino también forma parte del destino
Más allá del debate sobre si el precio se justifica o no, la experiencia deja una conclusión clara: en el Perú, el viaje hacia Machu Picchu puede ser casi tan impresionante como la visita a la propia ciudadela.
El recorrido por el Valle Sagrado, los paisajes andinos y la cercanía con la naturaleza convierten el trayecto en una parte fundamental de la experiencia turística.
El tren de lujo es, en ese sentido, la expresión más extrema de esa idea: no solo se viaja hacia una maravilla del mundo, sino que el camino mismo se convierte en un producto turístico de alto nivel.
